La cirugía cardiaca con mínima invasión, permite una recuperación más rápida, menos molestias y menor posibilidad de infección.

La filosofía de la cirugía cardiaca mínimamente invasiva es poder realizar las operaciones de corazón con menor agresión quirúrgica, pero manteniendo la seguridad y la eficacia del procedimiento.

Los cirujanos podemos realizar operaciones de mínimo acceso a través de una pequeña incisión, a menudo empleando instrumentos quirúrgicos especiales, diseñados específicamente para este tipo de intervención.

La incisión tradicional de la cirugía cardiaca (esternotomía media completa) mide entre 15-25 cm. Con la cirugía mínimamente invasiva, podemos operar la válvula aórtica por una incisión de 6-8 cm (mini-esternotomía) y la válvula mitral a través de una pequeña incisión de (6 cm) en el costado derecho del pecho.

Las ventajas de la cirugía de mínimo acceso pueden incluir:

• Una incisión más pequeña (cicatriz más pequeña).
• Un menor riesgo de infección.
• Una menor pérdida de sangre durante la intervención.
• Menos dolor después de la intervención.
• Una estancia hospitalaria más corta después de la intervención.
• Un tiempo más corto de recuperación (alrededor de 2 a 4 semanas, en lugar de las 6 a 8 semanas que cuesta recuperarse de una operación tradicional de corazón).