“Smart Cardiac Surgery program”. El Doctor Xavier Ruyra y su equipo utilizan las mejores tecnologías para realizar las técnicas más modernas.

La Cirugía cardiaca es una de las especialidades quirúrgicas que se ha desarrollado más rápidamente. Desde las primeras intervenciones “a corazón abierto “con el uso de la máquina de circulación extracorpórea realizadas en 1953, hasta la actualidad, la adquisición de nuevos conocimientos y el avance en la tecnología han permitido realizar todo tipo de operaciones en pacientes cada vez más complejos y de edad más avanzada.
En la actualidad, la cirugía cardiaca puede realizarse con excelentes resultados y con un riesgo muy bajo. El riesgo es individual para cada paciente, y viene determinado por la edad avanzada, el problema cardiaco que debemos solucionar, la función contráctil de su corazón y las patologías o enfermedades acompañantes que presenta (diabetes, insuficiencia renal, problemas respiratorios, embolias previas etc..). En la gran mayoría de los pacientes el riesgo es de tan sólo un 1-2%, las complicaciones postoperatorias graves son poco frecuentes y el paciente puede volver a casa en una semana.

¿Cómo puede realizarse una operación de corazón con una menor agresión quirúrgica para el paciente?

Es muy importante tener la mentalidad y la actitud necesaria para ofrecer al paciente los mejores resultados y la máxima calidad asistencial. Disminuir la agresión de una intervención cardiaca implica una serie de actuaciones diversas llevadas a cabo por un grupo multidisciplinar de profesionales con un mismo objetivo. Nuestro programa “Smart Cardiac Surgery program” incluye: la cirugía mínimamente invasiva (incisiones más pequeñas), la cirugía reparadora valvular sin utilizar prótesis artificiales, el despertar en el mismo quirófano después de la intervención, el control del dolor postoperatorio, los protocolos de rápida recuperación (“fast-track recovery”) y reducir al máximo el uso de las transfusiones de sangre.

¿Por qué es beneficioso realizar cirugía reparadora valvular en lugar de implantar prótesis artificiales?

Aunque las modernas prótesis valvulares son muy eficientes y nos permiten resolver el problema de muchos pacientes, siempre que sea posible, es muy importante intentar realizar cirugía conservadora o reparadora valvular. Las ventajas son múltiples: en primer lugar, preservamos mejor la arquitectura y estructura del corazón y favorecemos su función contráctil, en segundo lugar, evitamos que el paciente deba tomar medicación anticoagulante como el Sintrom®, y, en tercer lugar, mejoramos los resultados y disminuimos las complicaciones operatorias y postoperatorias.
En la actualidad, podemos reparar casi el 100% de las insuficiencias de la válvula mitral con gran fiabilidad y con excelentes resultados a largo plazo. La válvula aórtica también puede ser reparada en muchos casos y en ocasiones va acompañada de cirugía sobre la aorta.

¿Realmente es importante no transfundir sangre a los pacientes operados de cirugía cardiaca?

En cirugía cardIaca, los cambios corporales que ocasiona la circulación extracorpórea y el sangrado intra y postoperatorio, obligan a transfundir a un gran número de pacientes. Esto es un serio problema. En la actualidad, las transfusiones son muy seguras, pero no están exentas de riesgos y complicaciones. Además, la sangre es un bien escaso y la demanda siempre supera a la oferta. Por otra parte, en el caso de la cirugía cardiaca, existe una gran evidencia científica que nos permite asegurar que el paciente que no requiere transfusiones tiene mejores resultados: menor mortalidad, menor número de complicaciones y una recuperación más rápida.
En nuestro caso, hemos desarrollado un extenso protocolo de ahorro de sangre con más de 60 medidas terapéuticas diferentes (pre, intra y postoperatorias) que nos ha permitido disminuir muy significativamente el uso de las transfusiones y poder ofrecer esta cirugía a pacientes Testigos de Jehová.

¿Qué posibilidades terapéuticas podemos ofrecer a un paciente con afectación severa de la válvula aórtica?

Lo más importante es poder ofrecer toda la gama de posibilidades de tratamiento con las máximas garantías. Para la gente joven es muy importante ofrecer opciones para tratar de evitar el tratamiento anticoagulante de por vida. Este objetivo, lo podemos conseguir con la reparación valvular, los sustitutos biológicos o la Operación de Ross. Para los pacientes de edad avanzada o con patologías asociadas que aumenten el riesgo quirúrgico, podemos ofrecer las nuevas prótesis sin sutura (“sutureless”) o las válvulas implantadas por catéter. Cada paciente es diferente y deberemos buscar la mejor intervención posible de acuerdo a sus características.

¿En qué consiste la cirugía cardiaca mínimamente invasiva?

Básicamente consiste en poder realizar la operación por incisiones mucho más pequeñas. Podemos realizar cirugía valvular aórtica por una herida de tan sólo 8 cm o cirugía mitral video-asistida a través de una incisión de 6 cm. Las ventajas van más allá de las razones cosméticas, porque con estas técnicas disminuimos la agresión quirúrgica, el sangrado y la infección. Además, el paciente se recupera más rápido y puede reestablecer su vida normal mucho más pronto.